Ciudad Juárez.- En noviembre de 1965, el rugido de los motores se apoderó de la frontera cuando la Zona PRONAF se transformó en una pista de carreras para el Gran Prix Internacional de Ciudad Juárez.
Aquel histórico evento reunió a pilotos locales y extranjeros que compitieron en un circuito urbano de 4.5 kilómetros, recorriendo las avenidas Lincoln y los alrededores del PRONAF, mientras miles de juarenses se congregaban para presenciar la velocidad y el espectáculo automovilístico.

Fueron 50 vueltas llenas de adrenalina, orgullo y pasión por el deporte motor, que marcaron una época y dejaron grabado en el asfalto el espíritu competitivo de esta ciudad fronteriza.

