Ciudad Juárez.- En la memoria colectiva de los juarenses existe una tienda que parece haberse detenido en el tiempo: Vesticentro. Fundada el 30 de abril de 1971 en la esquina de Rafael Velarde y La Paz, inició como un pequeño autoservicio de barrio que logró expandirse por la ciudad con varias sucursales.
Más de cinco décadas después, muchos reconocen en sus tiendas un ambiente particular: pasillos silenciosos, letreros de otras épocas y una apariencia que casi no ha cambiado con los años. Para algunos vecinos, esa esencia clásica forma parte de su encanto; para otros, despierta curiosidad e incluso misterio.
Hay quienes afirman que al entrar sienten una extraña sensación, como si alguien los observara desde algún punto del pasillo. No es raro escuchar historias sobre experiencias peculiares o incomodidad mientras se recorren los estantes.
Aun así, Vesticentro continúa operando y mantiene una clientela fiel, que valora su permanencia frente al crecimiento de grandes cadenas comerciales. Para muchos, sigue siendo una tradición juarense que guarda recuerdos… y tal vez también algunos secretos.

