Ciudad Juárez.- Kimberly Beatriz Escobedo es una mujer juarense de 40 años que ha demostrado que las barreras no existen cuando hay voluntad. A pesar de no poder hablar ni escuchar, ha sacado adelante a sus dos hijos con trabajo honesto y esfuerzo diario.
Cada mañana, Kimberly coloca su puesto en la vía pública para vender burritos. También, durante los días de calor, ofrece hielitos de fruta natural, buscando generar ingresos de manera digna.

Lo más admirable es que ha logrado comunicarse con sus clientes a través del lenguaje de señas, generando empatía y cariño por parte de la comunidad que la rodea.

Su sueño es que su pequeño puesto, ubicado en la banqueta, crezca hasta convertirse en un lugar seguro y adecuado para atender a más personas.
Kimberly trabaja sobre la calle Zapotecas y Usumacinta, en la colonia Azteca, y está siempre dispuesta a recibir con una sonrisa a quienes se acerquen a conocerla o apoyarla.

